«Las pantallas OneScreen nos facilitaron todo: son útiles, amigables y hacen que las reuniones fluyan.» – Katia Barbosa | Alcaldía Local de Suba
La Alcaldía Local de Suba encontró en la tecnología interactiva un aliado inesperado para mejorar la organización, la comunicación y la eficiencia de su equipo. Hoy, las pantallas interactivas de OneScreen se han convertido en una herramienta cotidiana que impulsa reuniones más fluidas, decisiones más rápidas y un entorno laboral mucho más colaborativo.
Conociendo a la Alcaldía Local de Suba
La Alcaldía Local de Suba, en Bogotá, es una institución que atiende diariamente procesos comunitarios, administrativos y de gestión pública. Su equipo necesita coordinar múltiples reuniones internas y externas, presentar información con claridad y mantener comunicación constante con funcionarios, organizaciones y la comunidad.
En medio de ese ritmo acelerado, herramientas como una pantalla digital, un tablero interactivo o una pizarra electrónica no son solo un lujo: se convierten en un soporte clave para que el trabajo fluya sin fricciones.
Katia Barbosa López, secretaria del alcalde local de Suba, es una de las personas que más utiliza estas soluciones en el día a día y quien ha visto de primera mano su impacto.
Antes de OneScreen
Como en muchas instituciones públicas, las reuniones dependían por completo del computador, cables, adaptadores y múltiples pasos para lograr una proyección básica. Esto hacía que los encuentros fueran menos dinámicos y más lentos, restando tiempo a discusiones importantes.
Además, compartir ideas en equipo era más complicado: nada estaba centralizado en un solo espacio visual y colaborativo. La interacción se limitaba a un teclado y un mouse, lo que hacía que los encuentros fueran más estáticos y menos intuitivos.
La necesidad era clara: simplificar, agilizar y modernizar la forma de reunirse, presentar información y tomar decisiones.
Después de OneScreen
La llegada de las pantallas interactivas OneScreen marcó un antes y un después dentro de la Alcaldía Local de Suba. Según Katia, la experiencia se puede resumir en una palabra: facilidad.
Hoy, ella misma coordina todas las reuniones con la pantalla: conecta presentaciones, abre plataformas como Google Meet, comparte documentos e interactúa directamente con la interfaz táctil. “No me demoro ni un minuto en dejar todo listo”, cuenta.
Pero el impacto va más allá de lo técnico:
🔹 Más organización
El equipo ahora visualiza información de manera clara y colaborativa. Las ideas se construyen sobre la misma superficie táctil, donde todos pueden ver, señalar, comentar y participar.
🔹 Mayor dinamismo
El bloc de notas interactivo de OneScreen se volvió una de las funciones favoritas de Katia: permite anotar ideas, estructurar puntos importantes y hacer ajustes en tiempo real sin necesidad de papel o pasos adicionales.
🔹 Adopción inmediata
Para la sorpresa de todos, la curva de aprendizaje fue prácticamente nula. “Son muy amigables, muy chéveres”, dice Katia. Los funcionarios adoptaron los tableros inteligentes con facilidad y entusiasmo.
🔹 Reuniones más efectivas
Presentaciones, videollamadas y documentos conviven en una sola pantalla digital. La colaboración fluye de forma natural, sin cables ni complicaciones.
🔹 Cero desafíos técnicos
Al preguntar por dificultades, Katia fue directa: “Ninguna”. Las pantallas han venido a resolver, no a agregar problemas.
Conclusión: tecnología que impulsa la colaboración pública
La experiencia de la Alcaldía Local de Suba demuestra que la innovación no es exclusiva del sector privado. Con herramientas adecuadas, instituciones públicas pueden trabajar de forma más eficiente, colaborativa y humana.
Las pantallas interactivas, los tableros inteligentes y la pizarra electrónica OneScreen no solo optimizaron la manera de reunirse: cambiaron la dinámica del equipo, permitiendo que las ideas fluyan y que el tiempo se use donde realmente importa.
Tal como recomienda Katia:
“Se las recomiendo totalmente. Son muy útiles, muy amigables y realmente facilitan el trabajo”.
OneScreen continúa impulsando esta transformación en toda Latinoamérica, demostrando que la tecnología educativa y corporativa también tiene el poder de revolucionar la gestión pública.